El monasterio de San Pedro de Arlanza, cuya fundación se remonta al siglo X
, la formación y expansión de su dominio e desarrolló a lo largo de los
siglos X y XI. Continuó ampliando sus posesiones durante el siglo XIII
y comenzó a decaer económicamente ya en el siglo siguiente, para
oscurecerse definitivamente en el plano esconómico en los siglos XIV y
XV.
El siglo XII representa para San Pedro la continuación de su
época de esplendor y fue, junto con el siglo XI, el momento clave de su
importancia tanto económica como religiosa.
Durante la segunda
parte del siglo XII, la protección que recibió del monarca Alfonso
VIII, quien le hizo entrega de posesiones de gran valor. Las donaciones
realizadas por los diferentes monarcas fueron en total doce. Donaciones
particulares, sin embargo, sólo conocemos tres. Mediante dichas
donaciones pasan a sus manos posesiones en Jaramillo Quemado, entre
otros lugares.